Máquina del Tiempo

Departing Park Street Station reza el cartel digital y modula sin emoción la voz metálica dentro del tren. La jungla humana, enfrascada en sus propias vidas; los cables blancos y los audífonos asoman sin arrogancia saliendo de bolsillos, carteras y mochilas ... cada uno y cada cual llevando la cuenta del tiempo que falta o el que ha pasado. Las miradas perdidas. Los gestos incólumes. El tren rueda. Mientras miro este paisaje urbano y prestado algo hace ‘click’ dentro de mi, no estoy segura si es en la piel,en el aire que entra y sale de mis pulmones o en la sangre que corre por mis venas. Debe ser la máquina del tiempo que me pone una trampa y en un remolino imperceptible me pone justo ahí, en aquella estación, en aquella banca, con aquel hombre, con aquella inocencia que se disolvió justo cuando aquella mano se posó sobre mi piel de verano – ya mujer – todavía niña.. Tan solo pienso quien tuviera otra vez aquellos años color pastel y ese corazón solo hecho de sueños y sin heridas. Mientras bajo los tres peldaños que me devuelven a tierra firme, y mientras salgo a la calle que me recibe con una nieve inesperada de copos volátiles pienso en dónde estarás ahora y qué mares habrá surcado tu intrépida carabela de velas blancas; también pienso qué diferente hubiese sido la vida si a nada nos hubiéramos atado







FUERA DE MI dijo
Déjà vû.... los bucles temporales tienen la capacidad de descolocarnos.... o colocarnos... y entender que el presente... ya pasó.
Me gusta tu blog.
Te seguire de cerca...
besos y mas besos.
29 Abril 2007 | 11:00 AM